Argentina

11/02/2011

Según la edición digital del diario gubernamental Al Ahram, citando fuentes próximas a las Fuerzas Armadas, Mubarak se mantuvo en una base militar durante las últimas 48 horas para garantizar su seguridad. Al Ahram asegura que «debido a la situación en la capital ha sido imposible para el presidente trasladarse con seguridad con su comitiva habitual».

l anuncio del Ejército egipcio haciéndose garante de las reformas que se piden en la calle, pero sin cuestionar al presidente Hosni Mubarak, ha aumentado la indignación de los manifestantes, que hoy mantienen sus protestas masivas contra el régimen.Mientras, cientos de opositores se han congregado en las últimas horas en las inmediaciones del palacio presidencial, en las afueras de El Cairo, para extender allí las protestas que se mantienen permanentemente en la céntrica plaza de Tahrir.

Anoche, Mubarak anunció que había traspasado algunas prerrogativas al vicepresidente Omar Suleimán, pero expresó su intención de mantenerse en la Jefatura de Estado hasta las elecciones presidenciales de septiembre próximo.

El gobernante, en el poder desde 1981, ya ha confirmado que no se presentará a esos comiciosLa ambigüedad de los militares tras el discurso pronunciado anoche por Mubarak, en el que anunció que cedía parcialmente sus prerrogativas pero sin renunciar al poder, ha acrecentado aún más la frustración en las calles de El Cairo y otras ciudades, como Suez y Alejandría.

Decenas de miles de personas permanecen congregadas en la cairota plaza Tahrir, donde exigen la salida de Mubarak, mientras miles se han desplazado a la sede de la televisión pública, rodeado por carros de combate y el punto más custodiado por el Ejército después del Palacio Presidencial, también escenario de protestas. La decepción e indignación de los manifestantes, que habían sido llamados a que la jornada de hoy se convirtiera en la manifestación de los 20 millones, en un país con una población superior a los 80, aumentó tras el anuncio del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, presidido por el ministro de Defensa, Mohamed Husein Tantaui.

Al término de una reunión, el Consejo garantizó en un comunicado el fin de la Ley de Emergencia, vigente en el país desde 1981, «inmediatamente después de que acabe la situación actual» y prometió que no perseguirá a los «honorables (ciudadanos) que rechazaron la corrupción y pidieron las reformas».

Lejos de apaciguar los ánimos, el denominado «comunicado número 2», tras el divulgado ayer por el máximo órgano militar, ha despertado los recelos de la población, que exige al Ejército que se posicione en la batalla entre los manifestantes y el régimen.

No obstante, es posible haya un nuevo comunicado de la cúpula castrense en las próximas horas, que «cumplirá con las demandas del pueblo», según afirmó el general retirado del Ejército y analista militar Talat Musalam a la cadena catarí Al Yazira.

Hasta ahora, las Fuerzas Armadas de Egipto se han mantenido neutrales en la crisis política que atraviesa el país. Aunque han calificado como legítimas las demandas de la revuelta popular, no se han sumado a las protestas y mantienen firme la línea de mando, encabezada por Mubarak, como jefe supremo de las Fuerzas Armadas.

Fuente: Informativos CanalSur

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