Argentina

Noventa jóvenes cristianos se encontraban de retiro espiritual en el parque ecológico Colibrí, en tiendas de campaña.

Siete jóvenes menores de edad fueron violadas y varios jóvenes agredidos por una docena de personas aún no identificadas que asaltaron y saquearon durante varias horas un campamento de verano en el municipio de Ixtapaluca, según ha informado la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM).


Los hechos se produjeron la noche del pasado jueves 12 de julio en una zona de acampada de Ixtapaluca , el parque ecológico Colibrí,ubicado a la altura del kilómetro 56 de la Carretera federal que va de México a Puebla . Allí se encontraba de retiro espiritual un grupo de alrededor de 90 jóvenes con varios responsables desde el pasado lunes, en nueve tiendas de campaña.

No fue hasta el viernes por la mañana que la encargada del campamento pudo presentarse ante la Agencia del Ministerio Público de Ixtapaluca a denunciar que aproximadamente una docena de personas armadas había irrumpido por la noche del jueves al viernes en el recinto del campamento.

ACTUACIÓN OFICIAL
El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, condenó el suceso y aseguró que se llevarán a cabo todas las acciones necesarias para la debida atención y protección a las víctimas, como apoyo legal, médico y psicológico.

Asimismo, se comprometió a hacer todo lo posible para que los responsables sean detenidos y reciban «un castigo ejemplar». La PGJEM afirmó que se han efectuado todas las diligencias correspondientes para dar con los responsables de los hechos.

Hay, apuntó, retratos robot, «se han realizado los dictámenes respectivos y ya se cuenta con dos líneas de investigación sobre la identidad de los responsables».

DE RETIRO ESPIRITUAL A INFIERNO
Los jóvenes realizaban esta acampada de verano como la última actividad antes de las vacaciones de este colectivo juvenil cristiano que se reúne cada sábado en parques de Coapa, al sur del Distrito Federal.

El grupo de una docena de forajidos (al parecer doce hombres y una mujer) entró disparando al aire y separó a las mujeres de los varones y después colocó a todos boca abajo. «Empezaron a golpearnos, iban de tienda en tienda sacando celulares, dinero, todo lo de valor que lleváramos», continúa el relato de una de las jóvenes.

El miedo y el frío arreciaban. Cuando alguien intentaba levantar la mirada, de inmediato era obligado a bajar la cabeza con la culata de las escopetas.

Tras tres horas, y haber abusado sexualmente de siete de las jóvenes, se marcharon amenazando para que cuando se retiraran, las víctimas permaneciesen en el campamento hasta las seis de la mañana, o volverían para matarlos.

Por esto no fue hasta la mañana del viernes cuando los líderes del grupo pudieron pedir ayuda y entablar contacto telefónico con sus familiares, quienes enviaron dos camiones para recogerlos.

Fuentes: Efe, Protestante Digital

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